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title: "RGB vs CMYK: ¿qué modo de color debes usar?"
description: "El verde intenso de la pantalla no existe en tinta: dos formas de producir color, por qué se ve espléndido en el navegador y apagado en papel, y cómo decidir."
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# RGB vs CMYK: ¿qué modo de color debes usar?

Ese verde intenso de la pantalla no existe en tinta. No es un fallo del monitor ni del archivo: es la consecuencia de dos maneras distintas de producir color, y explica por qué un trabajo puede verse espléndido en el navegador y apagado en el papel.

Plantear RGB vs CMYK como una preferencia estética es un error de partida. La comparación se resuelve entendiendo qué hace cada modelo, dónde se queda corto y en qué punto del flujo conviene decidir.

## Dos formas de producir color

RGB es aditivo. Suma luz roja, verde y azul; si lleva las tres a plena intensidad, obtiene blanco. Por eso una pantalla apagada es negra y una pantalla encendida a tope en los tres canales es blanca.

CMYK es sustractivo. Cada tinta resta una parte del espectro de la luz que ilumina el papel. El cian absorbe el rojo, el magenta absorbe el verde, el amarillo absorbe el azul y el negro añade profundidad y ahorra tinta en las zonas oscuras. Cuatro tintas, cuatro canales.

La diferencia práctica no está en el mecanismo, sino en el alcance. Los gamas no coinciden, y hay colores RGB muy saturados que no tienen equivalente en cuatricromía.

## Por qué el verde brillante no se imprime

Imagina un verde con el canal verde casi a tope y el rojo y el azul cerca de cero. La pantalla lo consigue porque emite luz en ese tramo del espectro con mucha intensidad. La tinta no emite nada: refleja lo que recibe, y para conseguir ese verde la mezcla de cian y amarillo tendría que absorber casi todo lo demás. Las tintas de cuatricromía no llegan tan lejos.

El resultado es que la conversión recorta. El color se sustituye por el más cercano que la tinta puede producir, y la sustitución no es reversible: si conviertes a CMYK y vuelves a RGB, no recuperas el original. La información que se perdió no estaba guardada en ninguna parte.

De ahí una consecuencia útil. Si el destino es imprenta, conviene elegir colores dentro de un espacio que la tinta pueda alcanzar y no enamorarse de un color que solo existe en pantalla.

## Los números que despistan

Hay una comparación que se repite y está mal planteada. En 8 bits, RGB direcciona 256³ = 16.777.216 colores, mientras que CMYK direcciona 256⁴ = 4.294.967.296 combinaciones. De ahí se concluye que CMYK tiene más colores, y es falso.

Lo que cuenta no es el número de combinaciones posibles, sino el volumen del espacio que cubren. CMYK tiene más combinaciones y un gamut menor: muchos de sus valores son variaciones imperceptibles del mismo tono oscuro.

El tamaño del archivo tampoco es opinable. RGB en 8 bits ocupa 3 bytes por píxel y CMYK 4. Una página A4 a 300 ppi tiene 8.699.840 píxeles, lo que da 26,1 MB en RGB y 34,8 MB en CMYK. En pantalla, ese cuarto canal no aporta nada visible y cuesta un tercio más de memoria.

## Dónde trabaja cada modelo

Los editores de este sitio trabajan sobre datos de pantalla. Un lienzo de navegador es RGBA de 8 bits por canal, así que no hay un modo CMYK en el que trabajar.

El [editor de fotos](/es/herramientas/editor-fotos/) ofrece pila de capas, máscaras, capas de ajuste, estilos de capa, selecciones, texto y formas vectoriales. Una conversión a CMYK no forma parte de lo que se puede afirmar de él. Que el paquete incluya un perfil ICC de cuatricromía no convierte al editor en una herramienta de separación de color.

El [editor de diseño de páginas](/es/herramientas/editor-diseno-paginas/) trabaja con muestras de color y composición de página, y tampoco hay evidencia de salida CMYK ni de gestión de color en esta compilación.

Eso no es una carencia grave si el flujo se plantea bien. La separación es una decisión de producción que pertenece al impresor, que conoce su máquina, su papel y su perfil. Hacerla tú con un perfil genérico no mejora el resultado; traslada la responsabilidad.

## ¿Cuál deberías elegir?

Si el destino es una pantalla, la respuesta es RGB y en concreto sRGB, el espacio de trabajo habitual de la web según IEC 61966-2-1. Elegir mal el perfil desplaza todos los colores del archivo a la vez, y el desplazamiento se nota sobre todo en las pieles.

Si el destino es papel, el archivo de trabajo sigue siendo RGB y la separación se hace al final, con el perfil del impresor. Convertir antes de tiempo te deja sin margen para corregir.

Si el trabajo lleva un color de marca, la conversación es otra. Los colores directos son tintas premezcladas que se imprimen además de la cuatricromía, y su gestión no se resuelve desde un editor de pantalla. Tampoco conviene fiarse de una equivalencia aproximada entre una referencia de color y su mezcla en cuatricromía.

Y si el encargo es un PDF para imprenta, la secuencia importa más que la elección del modo. Está explicada en [cómo preparar un PDF listo para imprimir](/es/guias/como-preparar-un-pdf-listo-para-imprimir/), donde el color es un paso entre cinco.

Para la parte de tamaño y muestreo, [DPI vs PPI](/es/guias/dpi-vs-ppi-cual-es-la-diferencia/) aclara la confusión más habitual entre resolución de imagen y densidad de tinta.

## Una forma rápida de no equivocarse

Antes de elegir, pregúntate dónde se va a ver el resultado. Si la respuesta incluye una imprenta, el color final no lo decides tú solo: lo decide un perfil que no controlas. Trabaja en RGB, elige colores prudentes, entrega el archivo con sus datos y deja la separación a quien tiene la máquina.

Es menos satisfactorio que tener un botón de convertir, y es la única forma de que la segunda prueba coincida con la primera.
