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title: "¿Son privados los editores online de fotos, vídeo y PDF?"
description: "«Editor online» describe una interfaz, no una arquitectura: cinco comprobaciones antes de abrir un documento, qué se guarda y qué no demuestra la navegación privada."
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# ¿Son privados los editores online de fotos, vídeo y PDF?

La pregunta de si son privados los editores online de fotos, vídeo y PDF no tiene una respuesta única, porque «editor online» describe una interfaz y no una arquitectura. Antes de abrir un contrato, una nómina o una foto de familia conviene hacer cuatro o cinco comprobaciones concretas.

Lo que sí se puede hacer es separar lo que se sabe de lo que se supone, y usar esa separación para decidir qué documentos abrir en cada sitio.

## Qué significa que el trabajo ocurra en la pestaña

Cuando el procesamiento está en el navegador, el editor lee el archivo con la File API y opera sobre esos datos dentro de la pestaña. En este sitio, las herramientas se lanzan desde su propia página después de que lo pidas, no hay cuenta de FreeAIGeneration ni almacén de documentos en servidores propios, y lo que guardas acaba en el gestor de descargas. Esa descarga es tu copia.

Lo que la frase no dice es igual de importante. El procesamiento local es una propiedad de diseño, no una garantía de red. Que el trabajo ocurra en la pestaña no demuestra por sí solo que no existan peticiones de telemetría, de fuentes, de modelos o de comprobación de actualizaciones.

## Cinco comprobaciones antes de abrir un documento

La primera es identificar el modelo. Un editor que muestra el archivo al instante está procesando en local; uno que enseña una barra de progreso al subir está enviando los datos. La espera delata la arquitectura.

La segunda es buscar la palabra «subir». Si la interfaz te pide subir un documento, el archivo está saliendo de tu equipo por definición. Si te pide abrirlo, puede quedarse en la pestaña.

La tercera es leer qué se promete. Una política que dice «no almacenamos tus archivos» habla de retención. Una que dice «no podemos verlos» habla de acceso. Y una que no menciona ninguna de las dos no dice nada.

La cuarta es mirar el tamaño del motor. Un editor que descarga decenas de megas al arrancar está trayendo el programa, no tus datos. Es una señal razonable de procesamiento local, aunque no sea una prueba definitiva.

La quinta es desconfiar de la palabra «gratis» como argumento de privacidad. Un servicio gratuito se sostiene de algo, y saber de qué forma parte de la evaluación.

## El almacenamiento que caduca

El almacenamiento del navegador es por origen y se puede borrar. Esa característica hace que una biblioteca de trabajo dure hasta que alguien limpia los datos del sitio, abre una ventana privada o el navegador decide hacer sitio.

En el editor RAW de este sitio, la biblioteca vive en el perfil del navegador para esa dirección exacta. Se borra al limpiar los datos del sitio, no admite una segunda pestaña a la vez y ofrece una copia de seguridad en zip con un límite de 4 GB.

Ese límite tiene una consecuencia aritmética. Quinientos archivos RAW de 42 MB cada uno suman 21 GB, unos 19,6 GiB, aproximadamente cinco veces el techo de la copia de seguridad. La conclusión práctica es organizar el trabajo por lotes y descargar lo que importe antes de cerrar.

## Lo que la navegación privada no hace

Una ventana privada evita que el archivo quede en el disco y borra el almacenamiento local al cerrarla. No oculta el documento de la aplicación mientras esta se ejecuta, y no impide que la página haga peticiones mientras la pestaña está abierta.

Tampoco convierte en seguro un sitio que no lo era. Cambia lo que queda registrado en el equipo, no lo que ocurre en la red.

Y hay un detalle que se pasa por alto. Si el editor guarda el trabajo en el almacenamiento del sitio, la ventana privada lo borra al cerrar. El trabajo desaparece con ella.

## Lo que no se puede afirmar

Hay afirmaciones que no se sostienen. No se puede prometer que un archivo no toque la red en ningún momento, porque eso exigiría comprobar todas las peticiones de todas las versiones. Tampoco se puede reducir la privacidad a una etiqueta, porque es una propiedad del sistema completo y no de una función. Y no conviene equiparar el código abierto con una auditoría de seguridad: una licencia MIT o Apache-2.0 es un hecho de licencia, no un informe de auditoría.

Lo que sí se puede afirmar es más modesto y más útil. El motor se sirve desde el mismo origen, se lanza tras una acción tuya, no hay cuenta ni almacén de documentos y la descarga es tu copia. Existen excepciones documentadas, como comprobaciones de actualización o descargas opcionales de modelos, y están detalladas en la guía de arquitectura.

## Dónde seguir mirando

Para entender los dos modelos con más detalle está [editores en navegador vs cloud](/es/guias/editores-en-navegador-vs-cloud-donde-van-tus-archivos/), que explica cómo distinguirlos. Para la comparación con el software instalado, [editores creativos en navegador vs software de escritorio](/es/guias/editores-creativos-en-navegador-vs-software-de-escritorio/).

Y para verlo en la práctica, las [herramientas creativas](/es/herramientas/) están disponibles sin cuenta. La decisión sensata es proporcional: un documento corriente en un editor local, un documento sensible en la herramienta que controles de principio a fin.
